Por Ximo Puig
Estas semanas que quedan para dar por finiquitado el año 2007, las instituciones debaten los presupuestos que han de orientar las cuentas públicas el próximo ejercicio. Es la hora del aterrizaje donde la literatura ha de dejar paso a la realidad de las cifras que a la postre definen el retrato de la política de cualquier gobierno.




Comentaris més recents: